Hemos comprobado en estas últimas elecciones que seguimos avanzando en la implantación de nuestro partido en las instituciones esenciales de nuestra vida politica. Nuestro elector decide su voto porque cree en nuestro proyecto y desea junto con nosotros la regeneración democratica de nuestro pais. Está visto y comprobado que en cada elección aumentamos nuestro voto y presencia institucional y ello es así porque el elector es suspicaz y si no es incondicional, prefiere comprobar nuestro tesón y trabajo y una vez ha experimentado que nosotros no le fallamos y perseveramos, nos vota. Es muy importante nuestra voluntad de permanencia ya que se ha comprobado que es la herramienta más eficaz. Nuestros adversarios pueden argumentar en nuestra contra dos ideas, la primera, que se trata de un éxito madrileño y la segunda, que un partido tan pequeño es incapaz de conseguir poder. A la primera debemos decirles que en Madrid se ha notado con mayor fuerza el partido debido a la necesidad imperiosa de la existencia de un partido como el nuestro, de centro izquierda progresista y transversal, ya que solamente existen allí el PP, el PSOE e IU y además es donde reside una militancia activa y bien representada, pero es que tenemos presencia en muchos otros lugares tales como el Pais Vasco, Europa, en multiples Ayuntamientos y varias comunidades y es que un partido que inicia su andadura puede hacerse visible primero en unos lugares y posteriormente en otros.
Con respecto a la segunda, la poca capacidad de alcanzar poder, nuestro partido posee el poder de las ideas, el mayor poder existente en el mundo. Nuestros argumentos en aras de una regeneración democrática poseen tanta fuerza que ya se hallan introducidos en la mente de nuestra sociedad y solamente hace falta el vehículo que los explicite y este vehículo es nuestro partido.
Con ideas poderosa s no hace falta poder institucional, son ellas mismas las que se implantan en la sociedad y son los partidos que gobiernan los que no tienen alternativa posible ya que caminar en contra de aquellas ideas se convierte en un imposible.
En Catalunya, aún cuando nuestra existencia es testimonial, estos éxitos de nuestro partido en otros lugares de España, afianzan nuestra presencia para futuras contiendas electorales y ponen de manifiesto nuestra voluntad de existir también aquí como fuerza independiente, a pesar de reconocer una dificultad añadida en nuestra comunidad como es la existencia de Ciutadans, partido circunscrito a Catalunya pero que ocupa una parte de nuestro posible electorado.